Me refiero a la lista. La de email.
No sé qué vendes. Pero dame dos minutos, que te cuento el día que un copy español vendió un trasto que ni existe. Con un email. Salió hasta en el telediario. True story.
Sigue leyendo ↓Es el día de los Santos Inocentes. Una tienda online española.
Al copy le dicen: piensa algo para hoy.
Y decide vender el condensador de fluzo. Ese trasto de Regreso al Futuro que te deja viajar en el tiempo.
No existe. No sirve para nada. Es de una peli de 1985.
Lo pone a la venta igual.
45 personas lo compran. No kidding.
Sale en Antena 3. Sale en Telecinco.
Con un email. Sin web bonita, sin anuncios, sin vídeo viral.
Ahora piensa en lo que tú vendes. Que sí existe. Que sí funciona.
Si eso se vendió con un email, ¿qué crees que puedes hacer tú con algo real entre manos?
Oriol no vendía especificaciones.
Le llegaba una pala de pádel y, en vez de escribir "material premium, mango ergonómico", se inventaba un panadero que hacía el mejor pan de la zona porque metía esa pala en su horno.
Vendía historias. No productos. Storytelling, not specs.
Y esto es lo que hace falta para vender por email, ni más ni menos:
Lo tercero es lo difícil. Lo primero y lo segundo te lo resuelvo yo, gratis, ahora mismo.
No hace falta ser Oriol Parreño.
Hace falta tener la lista.
Lo demás se aprende.
¿Que no la tienes todavía?
Ya estás tardando. Like, yesterday.
Si entras en mi lista, esto es lo que te llevas:
¿Que eres negado con la tecnología? No te preocupes. Te cuento cómo te lo monta Claude sin que sepas ni papa. Hasta mi abuela podría hacerlo.
¿Que no? ¿Qué te apuestas?
Sin spam. Sin curso que venderte. Solo la lista y una historia al día.
¡Listo! Revisa tu correo. 🎉